Pie equino en paciente de UCI clínica podológica de Madrid

El pie equino o caído,  por causa muscular, es una patología que se encuentra con frecuencia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Durante el ingreso en UCI, los músculos pierden su tensión normal y se debilitan, dificultando la recuperación del paciente. La ventilación mecánica y la medicación administrada en la UCI son factores que contribuyen a la aparición de debilidad muscular. Un conjunto de cambios morfológicos, vasculares, mitocondriales y metabólicas provocan que la musculatura se debilite y , como consecuencia, aparece el pie caído.

La prevención es fundamental para que el paciente tenga una buena recuperación y pueda volver a recuperar su calidad de vida. La administración de ciertos medicamentos, nutrición parenteral y el control de la glucemia ayudan a la prevención, aunque siempre se necesitará tratamiento de fisioterapia. Se basaría en cambios posturales, ejercicios pasivos y activos, iniciar la sedestación lo antes posible y caminar.

Con frecuencia se observa el pie equino después del ingreso en la UCI, pero no se entienden bien los procesos fisiopatológicos que lo originan. La debilidad adquirida en UCI es una complicación frecuente de la enfermedad crítica y se asocia a una alta morbilidad y mortalidad.

El pie equino se caracteriza por una flexión plantar del pie (hacia abajo), asociada a una parálisis de los músculos flexores dorsales del pie (tibial anterior) y contractura de los flexores plantares (gemelos y sóleo).

La posición de decúbito supino podría ser un agravante ya que provoca que el propio peso del pie ejerza una fuerza, favoreciendo la aparición del equinismo.

Durante el ingreso en la UCI, los músculos pierden el 10-15% de su masa y fuerza cada semana y los primeros músculos afectados son los de las extremidades inferiores, ya que son músculos que actúan contra la fuerza de la gravedad. Los músculos locomotores pierden su tensión normal provocando debilidad muscular, parálisis, rigidez en las articulaciones, limitación del movimiento y dolor, además de problemas mentales y cognitivos. Estos problemas dificultan la recuperación de la calidad de vida del paciente.

La principal causa de ingreso en UCI es sepsis y fallo multiorgánico. Estas patologías generan una respuesta inflamatoria sistémica que activa mecanismos celulares, provocando desequilibrio en el catabolismo y anabolismo de proteínas musculares. Además, un mal control de la glucemia también puede llevar a un desequilibrio entre catabolismo y anabolismo de proteínas musculares. También se ha visto que la administración de ciertos medicamentos como bloqueantes musculares, vasopresores, inmunoglobulinas, corticoides o analgésicos aumentan la posibilidad de la aparición de debilidad muscular.

Cuando aparece debilidad muscular, la recuperación puede durar de semanas a años, incluso que el paciente nunca llegue a recuperarse del todo. Por eso, es importante la prevención,  con cuidados posturales y fisioterapia, ya que cuando aparece no es fácil de tratar, sobre todo, en pacientes geriátricos y son la mayoría en la UCI.

Hay autores que explican que el músculo esquelético y su tendón contienen un alto porcentaje de tejido conectivo en constante remodelación según los estímulos que reciba. La principal función del tejido conjuntivo en el músculo es cohesión y separación de las partes del músculo, y se encuentra principalmente en el tendón y la aponeurosis. Está formado por fibras de colágeno que proporcionan elasticidad al músculo, pero cuando no hay movimiento, estas fibras de colágeno se vuelven rígidas perdiendo elasticidad y acortándose.

Tratamiento de fisioterapia del pie equino

Los ejercicios pasivos mejoran la movilidad articular, fuerza muscular, aumenta la extensibilidad del músculo y el metabolismo y producen cambios hemodinámicos aumentando el oxígeno en los tejidos.

Además, la estimulación eléctrica puede mantener la resistencia y el volumen del músculo ya que mantiene la fibra del área transversal del músculo provocando un catabolismo de proteínas más lento.

Cuando el enfermo se despierta de la sedación y puede colaborar, se debe progresar a ejercicios activos de resistencia. Estos aumentan la fuerza muscular mejorando la síntesis de proteínas. El aumento de fuerza le permitirá poder andar. La fisioterapia se hará primero en la cama y cuando el paciente se pueda sentar, se hará sentado en el sillón. La deambulación se hará lo antes posible con ayuda del fisioterapeuta y un andador.

La prevención de la debilidad muscular es esencial pero la mayoría de los hospitales no dispone de férulas antiequino o de bicicletas de cama ni de fisioterapeutas que puedan dedicar el tiempo necesario para la prevención.

En conclusión,

  1. La falta de actividad muscular produce una serie de reacciones estructurales y celulares que conllevan a una alteración del catabolismo y anabolismo de células musculares. Esto provoca la disminución de la fuerza y volumen muscular, que está relacionada con la aparición del pie equino.
  2. Las instituciones sanitarias deberían asumir la prevención del pie equino y suministrar los recursos necesarios. De ello, dependerá la calidad de vida del paciente durante y después de la estancia en el hospital.
  3. Son necesarias nuevas líneas de investigación sobre el pie equino en UCI, ya que es un problema desconocido pero frecuente.
  4. Es imprescindible la integración de diferentes profesionales sanitarios, como el fisioterapeuta, para garantizar una asistencia sanitaria de calidad. La presencia del podólogo ayudaría a la comprensión de la lesión y su prevención.

MARINA GARRIDO

Pie equino en paciente de UCI 1581 1

Fisioterapeuta

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