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¿Qué es la calcificación tendinosa y cuáles son sus causas?

Cuando un tejidos del cuerpo se lesiona, la reacción de nuestro cuerpo es producir inflamación. La inflamación es un proceso natural y necesario, ya que con él se limpia la zona dañada y deja el terreno ideal para que otras células de nuestro cuerpo se encarguen de crear tejido nuevo.

Pero cuando el tejido se lesiona repetidas veces, las células se desorganizan y no limpian la zona ni forman el tejido nuevo correctamente. Así, los tejidos que sustituyen al tejido lesionado son tejidos duros que no poseen buena resistencia y pueden lesionarse de nuevo.

Entonces, el cuerpo responde depositando cristales de hidroxipatita. Cuando se crean muchos de estos cristales se termina formando un huesecito. Este proceso es la llamada calcificación.

Causas de la calcificación

  1. Microtraumatismos y sobrecargas mecánicas: la actividad continua de una zona articular genera pequeñas lesiones que individualmente no provocarían ninguna deformidad permanente. Cuando se suman muchas lesiones pequeñas y se prolonga en el tiempo, el cuerpo busca sustituir los tejidos continuamente lesionados por los más resistentes, por lo que se fibrosan y se depositan los cristales de calcio.
  2. Envejecimiento de los tejidos con disminución del riego sanguíneo: la pared de los capilares (que son los vasos sanguíneos en donde ocurre el intercambio del oxígeno para que las células funcionen correctamente) se engrosan con la edad provocando un intercambio menor de oxígeno. Si los tejidos no reciben suficiente oxígeno, son sustituidos por fibrosis y se depositan los cristales de calcio.
  3. Mala alimentación: el consumo de ciertos alimentos produce exceso de cristales de calcio en el organismo. Este exceso no es metabolizado, por lo que los cristales suelen precipitarse (a una serie de tejidos y órganos con mayor facilidad).
  4. Mal funcionamiento orgánico: cuando un órgano que gestiona las sales de calcio, como lo es el riñón, se ve afectado por una enfermedad, el organismo no deshecha las sales y se acumula en determinadas partes.

Pero además una mala alimentación o alteración emocional generan disfunciones en órganos como el hígado o el estómago y luego ésta se somatiza en el sistema músculo-esquelético.

  1. Causas genéticas: hay personas que tienen una tendencia natural a generar calcificaciones, ya sea por variaciones anatómicas u orgánicas producto de la herencia.

Calcificaciones más comunes más comunes en el cuerpo

Aunque se pueden presentar en cualquiera de los tendones de los músculos de nuestro cuerpo, las 3 más comunes son:

  1. Calcificación del manguito rotador: el manguito rotador es una estructura músculo-tendinosa ubicada en el hombro que le da estabilidad al mismo durante el movimiento. Esta patología antes de calcificarse pasa por ser una tendinitis.
  2. Espolón calcáneo: es una crecimiento de hueso en la parte posterior de la planta del pie, que tiene forma de lanza. Se forma en las inserciones de los músculos plantares y la fascia plantar en el hueso calcáneo.
  1. Calcificación del tendón de Aquiles: el tendón de Aquiles se encuentra en la parte posterior de la pierna y éste une a los músculos gemelos y sóleo al hueso calcáneo (talón). Las calcificaciones en este tendón tienen forma lineal y aparecen cerca de la inserción en el hueso.

Diagnóstico de la calcificación tendinosa

            Producen síntomas como dolor al realizar ciertos movimientos o al palpar la zona de inserción del tendón, pero la prueba diagnóstica por excelencia para determinar si existe una calcificación es la radiografía.

Tratamiento para las calcificaciones

            -Farmacológico.

            -Quirúrgico.

         -Fisioterapia convencional y osteopatía: quitando tensión a los tejidos blandos que tengan relación con la calcificación (relajando, estirando o disminuir la actividad del músculo para que no se procuzcan más microtraumatismos) y restaurar la biomecánica.

            -Ondas de choque (fisioterapia): rompen el espolón y mejora el riego sanguíneo de las zonas.

 Pero al final, el enfoque debería ser global, es decir, con Fisioterapia y osteopatía.

Tratamiento preventivo

         -Tratar las lesiones músculo-esqueléticas de forma correcta con un fisioterapeuta y osteópata, y no dejarlas sin curar ni dejar pasar el tiempo sin tratarlo de forma correcta.

            -Si se practica algún deporte las descargas periódicas ayudarán a evitar la aparición de problemas en los tendones.

  • Calentar y estirar de forma adecuada.
  • Poseer buena técnica deportiva en la práctica deportiva.
  • Realizar estiramientos globales para evitar sobrecargas musculares y exceso de tensión en el tendón, aunque no se practique ningún deporte.

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